‘Marilyn y yo en la alfombra roja de los Óscar’, por MARÍA GLORIA LOMBANA

febrero 22, 2010

    TAREA: Transformar el relato “Los tiempos de la  Rubia”, escrito como diálogo directo, en un relato donde aparezca  como diálogo indirecto.

    MARILYN Y YO EN LA ALFOMBRA ROJA DE LOS ÓSCAR
    (Relato)

    Los días en que el clima permite salir, acompaño a Florentino en sus paseos matinales.  Él me lleva en su mano y me acaricia suavemente. Ese gesto repetido durante muchos años me ha dado un brillo que nunca tuve antes, ni siquiera cuando era una rubia famosa.

    Tino se fatiga al andar, por eso de vez en cuando se sienta en uno de los bancos del paseo. Hoy  cerca de nosotros dos jóvenes dialogaban y… ¡OH  sorpresa! La protagonista era yo… me sentí ¡espléndida! mi ego se desbordó… no es para menos pues me comparaban con una rubia que pasaba por allí y que  hasta Tino la miró embobado. Uno de los jóvenes, el de los Jeans ajustados exclamó:

    – ¡Qué rubia tan despampanante! ¿te has dado cuenta?

    – ¿De qué hablas tronco? – le preguntó el del pendiente en la oreja.

    – De la rubia que acaba de pasar.

    – No me fijé, cómo estábamos hablando de monedas pensé que te referías a la peseta…
    – ¿Cómo que a la peseta? ¿qué tiene que ver una peseta con una rubia despampanante?

    –  Bueno en lo de despampanante no sé, pero a la peseta se la conocía como “la rubia” y fue famosísima en la segunda mitad del siglo XX. Dice mi abuelo que casi tanto como Marilyn Monroe.

    – Sabes, a pesar de todo yo prefiero a la rubia que acaba de pasar.

    Noté como Tino extendía la mano para mostrarme con orgullo… pero no tuvo tiempo, el del pendiente en la oreja se despedía dejando en el aire una reflexión:

    – Mira tronco todo es importante, por lo menos has aprendido que en España tuvimos una rubia muy famosa… y te dejo que me voy a comer.

    – Chao – le respondió el de los jeans apretados.

    Y fue así como  me quedé sin poder brillar ni ser admirada… A pesar de todo, sentí que paseaba en la mano de Marilyn por la alfombra roja de los Óscar.

    MARÍA GLORIA LOMBANA SALVARREY