Ejercicio: 14 palabras para un pequeño texto


El ejercicio consiste en decir cada uno de nosotros una palabra y, con todas ellas (o con casi todas), contar una pequeña historia con sentido.

Las palabras (14, porque ese día éramos 14) fueron:
PIEDRA, ABISMO, ARDER, AUDAZ, CAMINO, VÉRTIGO, VALLE, UMBRÍO, VALENTÍA, BRUMA, JINETE, INCLEMENTE, ABAD y HUELLA.

~ ~ ~
Visita al monasterio

El jinete descabalgó, se sentó en una piedra en un recodo umbrío del abrupto camino donde protegerse del calor que enviaba un sol inclemente. Desde allí se veía el valle con toda la gama de verdes y el rumor de los arroyuelos sonaba como una sinfonía de la naturaleza, se respiraba paz en todo el contorno.

A su mente acudió una visión fantasmagórica. Años atrás vio arder el monte; en ese incendio conoció al Abad del monasterio. Verle trabajar codo a codo con todos los que luchaban por apagar el fuego con ardor y valentía dejó en su alma  una huella imborrable y una amistad sincera, que perduraba con el paso del tiempo a pesar de pensar de forma muy diferente. Todos los años le hacía una visita. Aunque le producían una especie de vértigo sus amistosas discusiones, lo cierto es que necesitaba respirar aquella paz y disfrutar de su compañía y amistad.

FELY BARRIO

~ ~  ~

Por el umbrío y angosto camino del profundo valle, el abad, a caballo cual audaz jinete, siguió la huella de sus enemigos que le precedían, a pesar de la espesa bruma.

Su fortaleza de piedra, su ardor religioso y su probada valentía no conseguían, sin embargo, librarle de un inclemente vértigo, ante el abismo que a sus ojos se mostraba, y que se constituyó en el principal aliado de sus enemigos y en el decisivo artífice de su derrota.

MARTÍN FÉLIX

~ ~ ~
La huella que el inclemente jinete dejaba en el abismo de piedra daba vértigo al audaz abad que por el camino de bruma ardía en valentía dejando atrás el valle umbrío.

MARÍA JESÚS ÁLVAREZ NORA

~ ~ ~
EL ENCUENTRO
(Relato)

Me había perdido en el camino de piedra que me llevaba al valle de mis sueños. Era una mañana donde la bruma hacía que sintiera vértigo ante el  abismo que se presentaba ante mí en ese avance desesperado hacia lo desconocido. Ya no tenía aquel ardor juvenil de otros tiempos. No era audaz como entonces. La huella de los años había sido inclemente conmigo.
De repente del umbrío bosque surgió un jinete. Montaba un brioso caballo  blanco. Era apuesto a pesar de que su pelo estaba cubierto de canas. Se paró ante mí. Cuando nuestras miradas se cruzaron sentí arder mi corazón. Aquel hombre era el amor de mi vida, el que me abandonó para vestir los  hábitos de una orden eclesiástica…
—¿Eres tú?, le pregunté.
—No, ahora soy el Abad de la Orden de San Clemente.

MARÍA GLORIA LOMBANA

~ ~ ~
Siento como me invade la bruma de la aurora, convirtiendo en umbrío el camino con piedras. Y la ilusión se acerca en forma de jinete, que me invita a subir en su caballo blanco. Salto sobre su lomo, con audaz valentía. Con vértigo me lleva con sincera alegría, por la cima y el valle. El viento me acaricia y la luz me fascina.
De pronto todo cambia y me envuelve la bruma, el jinete se esfuma, queda solo su huella. Y mis ojos se topan con el abad del mundo, que me invita a seguir.
No sé si estoy llegando, o al borde del abismo.

NELY GARCÍA

~ ~ ~
Caminando por el valle, vi a un audaz abad que iba tirando piedras sobre el abismo, y a un valiente jinete que saliendo de una umbrosa bruma dejaba una inclemente huella y un ardiente vértigo.

OLVIDO ARGÜELLO GARCÍA

~ ~ ~
El jinete demostró valentía y dejó su huella en el camino lleno de bruma al lado del abismo de piedra.

JOSÉ Mª ALONSO SANDOVAL

~ ~ ~
Amanece, el valle se muestra umbrío.

El jinete cabalga despacio por el largo camino que le lleva al monasterio. Monasterio de piedra fría y silenciosa.

Piensa en el abismo que le separa del corazón de su amada. Ha de cumplir con su deber y llevar el correo al Rey con valentía. Se mueve en medio de la bruma del bosque para no ser interceptado.

Todos pensarán en su audacia. Él piensa en el vértigo que le produce todo lo acontecido en la última lucha a muerte.

El abad toca la campana, ya llega el audaz soldado.

Dentro del monasterio arde la leña lentamente.

El viento borra las huellas del jinete.

ELENA ROBLES CASTAÑÓN

~ ~ ~
El cabalgar con valentía audaz del jinete, hacía arder el abismo más umbrío en la inclemente bruma con camino sin  piedra, ni huella… Y, al filo del valle, el abad con vértigo avista.

RAQUEL YEBRA

~ ~ ~
El abad tropezó en una piedra, mientras andaba por aquel umbrío camino. Su andar era torpe pues era un hombre mayor. Pero su valentía era manifiesta pues, a pesar de haber salido de madrugada del monasterio y de la bruma existente, muy propia de aquel tiempo tan inclemente, no sentía ningún vértigo ante aquel abismo que se abría a sus pies.
Allá  abajo, en el valle, vio arder una hoguera. Sospechó que el audaz jinete, con quien había quedado aquel día para seguir juntos la huella del oso cavernario, ya le estaba esperando.

PABLO BARRIO GARCÍA

Anuncios

One Response to Ejercicio: 14 palabras para un pequeño texto

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: